Amics de la Terra Eivissa manifiesta su rechazo al actual modelo de turismo de cruceros y exige a las autoridades la implementación real de medidas que protejan la calidad de vida de los residentes, la integridad de las infraestructuras y el patrimonio natural de la isla. Ibiza sigue teniendo una de las ratios de turistas por habitante más elevadas del planeta (27 turistas por habitante y año), una presión humana que ha superado la capacidad de carga del territorio y que tiene una única solución posible: un decrecimiento turístico bien planificado y socialmente justo.

Cumplimiento estricto de la MED ECA

Con la entrada en vigor de la MED ECA (Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo) en mayo de 2025, las navieras están obligadas a reducir el contenido de azufre en sus combustibles. Esta ha sido una victoria bien trabajada por las organizaciones sociales y ecologistas, que lo hemos reclamado desde la época de la Alianza Mar Blava. Pero no hay que bajar la guardia, y por ello exigimos medidas de transparencia y recursos de inspección para garantizar su cumplimiento estricto.

Las redes de luz y agua ante el reto de la electrificación de los puertos

Amics de la Terra se posiciona decididamente a favor de cualquier medida que facilite la descarbonización del transporte marítimo. Aun así, la anunciada electrificación de los muelles (sistema OPS) se enfrenta a un obstáculo técnico que no podemos obviar: un solo crucero demanda diez veces más energía que un ferry convencional. Conectar dos cruceros de forma simultánea requeriría una potencia de 20 MW, que se sumaría a la ya estresada red de distribución y que podría implicar problemas futuros, con obras, ampliaciones y molestias añadidas. El objetivo para la conexión es 2030, pero la falta de infraestructuras de Ibiza hará muy difícil que los cruceros puedan apagar sus motores durante su estancia, como reconoce la propia APB. Por otro lado, recordamos nuevamente que Ibiza se encuentra en una situación permanente de estrés hídrico. Es inadmisible suministrar agua a demanda, ya sea de acuíferos o desaladoras, a estas inmensas «ciudades flotantes» que llegan y se van. La producción de agua desalada tiene un alto consumo energético, que además se incrementará si no detenemos el proyecto de construcción de una cuarta desaladora.

Un modelo turístico que no beneficia a la población residente

Desde Amics de la Terra denunciamos que el impacto económico del sector de los cruceros es a menudo manipulado por la propia industria, que ignora en sus comunicados los costes externalizados, desde el colapso de los servicios públicos e infraestructuras, la masificación de carreteras en horas punta o el progresivo cierre del comercio local tradicional.

Por todo ello, Amics de la Terra propone cuatro medidas:

  1. Límites a la llegada de cruceros: Cumplir el límite actual de no superar los 8.000 cruceristas diarios y analizar su efectividad este verano en términos de colapso de infraestructuras, con vistas a aplicar mayores restricciones si fuera necesario.

  2. Vigilancia de emisiones: Realizar mediciones de aire independientes y continuas en los puertos para garantizar que las navieras cumplen la legislación MED ECA.

  3. Invertir en mejoras de la red eléctrica: Preparar la red para que la electrificación del puerto no afecte al suministro a la población residente.

  4. Gestión hídrica responsable: Racionar el suministro de agua a grandes buques turísticos durante los periodos de prealerta o alerta por sequía.

Crucero. Fuente Wikipedia