Nota de Prensa Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Merece la pena ser ecologista?
Eivissa, 5 de junio de 2026
La isla de Eivissa afronta retos ambientales y climáticos sin precedentes. Sequía, presión urbanística, pérdida de biodiversidad, turismo fuera de control… En medio de este escenario, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, nos hacemos una pregunta que queremos compartir con toda la sociedad: ¿vale la pena seguir luchando por el ecologismo y la protección de Ibiza?
Nuestra respuesta está clara: sí, más que nunca.
Organizaciones como Amics de la Terra no son sólo un refugio para quienes amamos la Naturaleza. Somos una herramienta colectiva para canalizar demandas y acciones ante una crisis con muchas caras: social, hídrica, territorial, ecológica… Ser ecologista hoy es negarse a darlo todo por perdido y es recoger el testimonio de luchas pasadas. Gracias a ellas, hoy tenemos un Parque Natural en Ses Salines, Cala d’Hort todavía es un lugar precioso y Ses Feixes resiste como zona húmeda natural. ¡La situación podría ser mucho peor!
La lucha nunca se detiene. Hoy, las administraciones insisten en urbanizar terrenos inundables en Sant Antoni, convierten parques llenos de árboles maduros en un macroparking en Sa Real, o amplían el aeropuerto de espaldas a la voluntad de la gente. Nosotros hemos defendido, defendemos y defenderemos que sólo puede haber calidad de vida si cuidamos el medio ambiente, con justicia social, protección del territorio y sentido común.
Pero ser ecologista no es sólo protestar. También es un placer que vale la pena por sí mismo. Son los ratos compartidos en los talleres, la alegría de aprender a hacer compost o pan, ver cómo disfrutan y aprenden los jóvenes en los huertos escolares, las salidas para redescubrir los rincones más bellos de nuestra isla, aprendiendo e identificando sus extraordinarios valores de la mano de reconocidos naturalistas. Cuidar lo que amamos es lo que nos da fuerza y razones para seguir adelante. En este nuevo Día Mundial del Medio Ambiente, animamos a todo el mundo a ser ecologista, y queremos decir: sí, todavía vale la pena.
