A pesar de las buenas palabras, las emisiones de CO2 siguen subiendo en Ibiza

  • En pocos años, en Ibiza hemos pasado de declarar la emergencia climática en los despachos, a solicitar declaraciones de zonas catastróficas por temporales sin precedentes.
  • La UE pretende reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero más de un 55% para 2030.
  • El Día Mundial para la Reducción de CO2 es una jornada de reivindicación global, pero el cambio solo puede venir de las administraciones locales.

Con motivo del Día Mundial para la Reducción de Emisiones, Amics de la Terra hacemos un llamamiento a las administraciones para poner en marcha medidas urgentes contra los gases de efecto invernadero, de mitigación y de adaptación a una crisis climática que, lejos de detenerse, no deja de acelerar.

El artículo 22 de la Ley 10/2019 de Cambio Climático obliga a los municipios a aprobar Planes de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (PACES) y estos planes deben incluir objetivos de reducción de emisiones de un 40% para 2030. Un dato recientemente modificado al 55% en los despachos de la Unión Europea y al que evidentemente no llegaremos nunca si no es con hechos y no con palabras.

Estos planes de los ayuntamientos deberían incluir:
• Inventario de emisiones del municipio.
• Objetivos de reducción a corto y medio plazo.
• Medidas concretas para reducir emisiones, como mejorar la eficiencia energética, fomentar renovables, etc.
• Identificación de riesgos y medidas de adaptación local.

De ideas no faltan y quienes las tienen que implementar son los ayuntamientos y el Consell. Poner techo a los vehículos que entran en la isla, pero también peatonalizar calles, establecer de una vez un transporte público digno, favorecer el uso de la bicicleta, fomentar las comunidades energéticas, ayudar a la rehabilitación energética de edificios, y, de manera contundente, parar de una vez el tsunami de la construcción.

Según datos del Observatorio de Sostenibilidad, las emisiones totales de Ibiza subieron un 3,2% en 2024 respecto a 2023 y, aún sin datos de 2025, todo apunta a que la tendencia continuará. Las emisiones derivadas de la generación de energía eléctrica han mejorado sensiblemente en los últimos años, gracias a la eliminación del fueloil en la central de GESA (ahora quema gasoil A y gas natural), la conexión con Mallorca y península, y la implantación de autoconsumos fotovoltaicos.

¿De dónde viene, pues, este incremento? En el caso ibicenco, a causa del aumento de la aviación, tanto comercial como los chárteres de lujo. Y eso que la cifra del estudio solo considera los vuelos con repostaje en el aeropuerto de Es Codolar, que debería tener en cuenta todos los aviones que nos sobrevuelan o hacen escala en Ibiza sin cargar sus depósitos en la isla.

Ibiza, por muy pequeña que sea, es un destino turístico mundial, y por tanto también tiene una gran responsabilidad. Si bien es cierto que AENA es el gestor, no es muy coherente que nuestras entidades locales acudan a FITUR año tras año con promesas de turismo sostenible, pero sin hablar abiertamente de las emisiones del tráfico aéreo.

Aviación, edificación, movilidad, consumo… En nuestro planeta Tierra todo está ligado, e incluso proteger los ecosistemas tiene vínculos con el CO2. No olvidemos que nuestra estimada posidonia es el captador de carbono más importante del Mediterráneo.